Cómo crecer con disciplina
La falta de metas claras y realistas puede dificultar el desarrollo de la disciplina. Psicológicamente, sin un propósito definido, es fácil caer en la inconsistencia.
La zona de confort de la falta de disciplina es la postergación y la inconsistencia. Nos cuesta mantener el rumbo cuando las metas no son claras o atractivas.
La solución es fijarte metas cumplibles y viables, enamorarte de tus metas y enfrentarte a la incomodidad. Metas claras y el disfrute del proceso fomentan la disciplina.
Para implementar esto, establecé objetivos realistas que te inspiren y enfrentá la incomodidad que pueda surgir al trabajar en ellos.
La persistencia en fijar metas atractivas y enfrentar la incomodidad cultivará tu disciplina. El compromiso con tus objetivos es la base del crecimiento.









