Cómo ser persistente en tu lucha contra el sedentarismo
La impaciencia y la frustración por la lentitud de los resultados suelen ser los mayores enemigos. Psicológicamente, buscamos cambios rápidos y cuando no llegan, perdemos la fe.
La zona de confort del abandono es dejar de intentar cuando no vemos cambios inmediatos o cuando aparecen los famosos «rebotes». Creemos que no funciona y nos rendimos.
La solución es, si no ves resultados inmediatos o si sufrís «rebotes» en tu peso, comprender que esas situaciones van a darse inevitablemente y que solamente el mantenerte firme dará resultados en el largo plazo. La constancia vence a la biología.
Para implementar esto, aceptá que el cuerpo tiene sus tiempos y que habrá altibajos. No te desanimes, seguí adelante sin importar lo que diga la balanza hoy.
La persistencia es la única clave. Aunque no lo veas hoy, tu cuerpo se está transformando y el esfuerzo se verá reflejado si no te rendís.









